Chilapa: el linaje oculto de Moctezuma

La historia eurocentrista y siempre vendida a los intereses del Gran Capital, solo se ocupa en escribir y dar difusión a los linajes “españolizados” de Moctezuma Xocoyotzin; es decir, a todos esos descendientes de Isabel Moctezuma (Tecuixpo) y Pedro Tlacahuepantzin (ambos hijos de Moctezuma), quienes una vez consumada la Invasión a Tenochtitlan en 1521 fueron forzados a contraer matrimonios espurios con familias de la REALEZA ESPAÑOLA bajo los ritos católicos. Ambos hermanos Isabel y Pedro, que se vieron crecer desde niños entre blancos palacios aromatizados con fino copal, al final de sus vidas terminaron convertidos en enemigos uno del otro, por haber sido asimilados y capturados por el sistema antinatural que trajo Occidente y que profesa culto al oro y tolera la avaricia; ellos dos, hijos legítimos del mexica Moctezuma, tristemente, cayeron presas de la trampa mental y espiritual que supuso la Colonia y dejaron descendientes “más españoles que mexicanos” que pasaron su vida entera reclamando “derechos dinásticos” y codiciando fortunas en oro y no en maíz en los tribunales y juzgados de la corona española, en lugar de haber ofrendado sus vidas en continuar la tradición y el Conocimiento milenario de Anahuac que alguna vez represento digna y sabiamente el gran Señor Motecuhzoma Xocoyotzin, el último “hombre de maíz” que encendió el sagrado Fuego Nuevo en la Era de Mexico-Tenochtitlan.

Sin embargo, lo que no cuenta la historia, o mejor dicho la historieta oficial que sirve de puntal ideológico para el actual sistema capitalista-colonialista, es que aparte de los descendientes españoles de Pedro e Isabel Moctezuma, existe un tercer linaje de Moctezuma Xocoyotzin que nunca salió del país y que por 500 años permaneció de corazón leal al Anahuac y cuyos miembros originales, antes eligieron casarse con un nativo mexica que con un español a costa de perder “poder dentro de la nobleza novohispana”: esa honorable y orgullosa tercer linea de descendencia que aun día conserva su dignidad y su legitima existencia somos los Moctezuma de Chilapa, los descendientes de Francisca Moctezuma, la otra hija del Huei Tlahtoani. Sabemos que somos un linaje incomodo para los enemigos de Anahuac, puesto que estamos constituidos únicamente por mexicanos de nacimiento que conservan sus fiestas y tradiciones tenochcas y a pesar de que entre nuestros ancestros figuran héroes de la Independencia y la Revolución mexicana, somos una familia iconica de la que los historiadores hispanizados no hablan en sus libros y parecen ignorar por encomienda, a pesar de que existen varios miles de páginas archivadas en las Bibliotecas y Acervos de la Nación que sustentan la autenticidad de nuestro real pero poco conocido linaje a partir de Moctezuma Xocoyotizin… Somos la mexicanidad mas profunda imposible de extirpar.

Seremos respetuosos lo mismo que claros: todos y cada uno de los hijos de la inocente doncella, raptada y explotada víctima Isabel Moctezuma fueron resultado de la unión con españoles (Hernán Cortes, Pedro Gallego y Juan Cano sucesivamente) y bien pueden considerarse sus linajes el producto de violaciones o al menos estupro; no obstante, el linaje a partir de Francisca Moctezuma puede considerarse limpio de mancha, legítimo y valido, puesto que esta otra hija sobreviviente de Moctezuma desprecio los “títulos europeos” y tomo por esposo a un mexica, propiamente al Señor de Ehecatepetl, Huanitzin (renombrado por los cronistas como Diego Alvarado Huanitzin), un noble guerrero que el propio Moctezuma asigno como Gobernador de dicho señorío del norte en el año 1520 (2-Pedernal) y que supo responder con honor su nombramiento, pues el valeroso Huanitzin nunca abandonado la Defensa de Tenochtitlan y lucho a lado de Cuauhtemoc hasta el final, tan es así que este entrañable personaje esposo de Francisca Moctezuma, fue uno de los 5 Señores Mexicah capturados en Tlalteloco junto al joven y ultimo Huei Tlatoani aquel fatídico 13 de agosto de 1521.

Se dice que el Señor mexica Huanitzin, después de la invasión hispana conservó en secreto el legendario “bulto de Huitzilopochtli”, que contenía las sagradas reliquias de Aztlan y por tanto, ante los ojos de sus coterráneos, el llevar a cabo tan arriesgada y sagrada misión convirtieron a Huanitzin en el sucesor natural de Cuauhtemoc, algo que en parte si sucedió, puesto que el gobierno usurpador respeto a Huanitzin como Gobernador (rey) de México durante cuatro años (1538-1541). Es este mismo enigmático personaje, quien por su valía y lealtad al Anahuac se ganó el derecho de conservar “los tesoros de Huitizilopochtli” y por tanto, el a diferencia de los conyuges españoles impuestos a Isabel, fue un digno yerno de Moctezuma y merecedor de recibir la transmisión del verdadero poder y trono mexica (la que concede la Divinidad y no la firma de un rey extranjero); sin embargo, sabemos que la historia fue distinta y que para el gobierno usurpador carente de honor y legitimidad, mas le valía ver a Huanitzin “perdido entre la derrotada nobleza mexica” que ocupando su legitimo derecho a suceder a Cuauhtemoc y así restaurar el liderazgo de la estirpe tenochca.

No obstante, aunque Huanitzin no acepto los efímeros y sucios regalos con los que Occidente compro las voluntades de decenas de descendientes desleales, este valiente Señor de Ehecatepetl y breve rey de Tenochtitlan, obtuvo de la divinidad dos regalos mucho más valiosos y bellos salidos del vientre de su amada esposa Francisca Moctezuma: sus hijos mexicanos. Siendo uno de ellos el afamado cronista indígena Hernando de Alvarado Tezozomoc (autor de la preciada e invaluable Crónica Mexicayotl) y su hermana contraparte femenina, Juana de Alvarado quien fuera la madre de Pedro Tetlepanquetzatzin de Tacuba (o Tlacopan), quien una vez alcanzada la edad necesaria eligió apartarse de la vorágine colonial de las grandes ciudades y partió a la lejana Chilapan, para intentar restablecer o al menos resguardar la vieja escuela de su abuelo Moctezuma (y lo logro). Es así como surge la historia de los guerrerenses “Moctezuma de Chilapa”, de los que orgullosamente conservamos sangre y apellido, cuando el visionario rebelde Pedro Tetlepanquetzatzin (o Pedro de Tlacopan) fue en busca de los descendientes de los “guerreros águila y jaguares” de Malinalco que encontraron refugio en la fortaleza natural de Chilapa (actual estado de Guerrero), pero en su travesía heroica encontró algo más que un ejército de leales, encontró el amor en forma de una “mujer de cacao” al enamorárse de la dulce doncella Ana de Chilapa, descendiente por parte de padre del Señor de Xochimilco y de parte de madre del sabio Nezahualcoyotl.

Fue aquella amorosa unión matrimonial anahuaca entre Pedro de Tlacopan y Ana de Chilapa, la que logro reunir como una sola sangre todos los linajes de la antigua Triple Alianza (Tenochtitlan, Texcoco y Tacuba), una boda que hizo posible el surgimiento de la gran familia “Moctezuma de Chilapa”, la cual persiste con entereza y sin macula hasta nuestros días a la gloria de Anahuac.Un apellido ancestral y legitimo que surgió con el primer hijo de Pedro de Tlacopan y Ana de Chilapa, quien se convirtió en el primer cacique Moctezuma y guardián del bastión mexica de Chilapa, el célebre Conde Joseph Tesifon Moctezuma de Chilapa de quien su propio nieto, orgulloso de su linaje mexica, escribió en 1741 la siguiente carta a la posteridad (exactamente 69 años antes de que se levantara en armas nuestro ancestro y héroe patrio Francisco Moctezuma de Chilapa, el leal coronel insurgente de Morelos y fundador del México independiente):

“… Digo yo (Joseph Moctezuma), que vengo librando esta empresa, para que fuese mantenido el patrimonio y legado que nos viene de inmemorial tiempo a esta parte y que la gentilidad de este Reyno ha percibido él, y sus antepasados por rason del cacicazgo que han mantenido nuestros pueblos, como sucesores de Pedro de Tlacopan que como llamo yo es la descendencia (verdadera) del Señor Moctezuma…”

Cerramos esta entrega ofrendada a la dignidad del verdadero pueblo mexicano, compartiendo con ustedes una bella foto inédita sacada de nuestro álbum familiar, misma imagen donde se muestra al centro nuestro querido abuelito “Totatzin” Andres Moctezuma cuando contaba con apenas dos años de edad y que fue tomada a inicios del siglo pasado en nuestra cuna mexica Chilapa, la tierra tenochca del sur donde se yerguen los jaguares… Tiahui metzitzin!!!

Familia Moctezuma de Chilapa. 1917

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

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