Mes mexicano IZCALLI

Izcalli es la 17va. Veintena del Calendario sagrado de Tenochtitlan (Cempohualilhuitl)
  • Traducción propuesta: ”Reavivamiento”
  • Simbolismo: “La vitalidad en la naturaleza comienza a crecer”.
  • Dedicado a: Xiuhtecuhtli/Huehueteotl
  • Estación de la festividad: “Tonalco” (estación de secas)
  • Evento astronómico: fase final del invierno
  • Duración de la veintena: del 31 de enero al 19 de febrero
  • Día de Celebración: en el día final de la veintena (19 febrero)

Equivalentes del nombre del mes:

“Yax” (maya), “Anthudoeni” (otomí), “Purecoracua” (tarasco), “Xochitoca” (metztitlan), 

Contexto:

En esta época del año llegan los últimos fríos intensos que son sustituidos paulatinamente por días cada vez más templados y con vientos en ascenso. Era durante los ritos de esta veintena que se conmemoraba la anterior destrucción del mundo por la acción de un diluvio de fuego, durante la Tercer Era del “Sol de Lluvia de Fuego” o Quiauhtonatiuh, sin embargo, esta destrucción por fuego era tomada como una purificación de la humanidad, y es por ello que el mes Izcalli era fiesta de las divinidades del fuego y del rejuvenecimiento del mundo, y sobre todo del Señor del Fuego, Xiuhtecuhtli, también llamado “Señor turquesa”, “Señor del Año”, Ixcoxauhqui (Rostro amarillo) y Huehueteotl (“Señor primordial o viejo”) y bajo ese contexto cobra sentido que la veintena previa Tititl este consagrada a la “Señora vieja” Toci o Ilamatecuhtli, la guardiana del fuego. Luego de esta veintena acaece la llegada de la semana Nemontemi o los “5 días sobrantes” del año tras 18 meses de 20 días.

Rito original:

  • Cada cuatro años, durante esta última veintena del año Izcalli, los nahuas realizaban una serie de rituales con los niños: se les horadaban las orejas, los estiraban para que “crecieran” (teizcalaaniliztli), les hacían danzar y les daban de beber pulque (octli) para prepararlos en el consumo de esa “bebida-alimento”, algo que nos permite suponer que esta veintena se trataba de un complejo ritual de paso entre una etapa y otra de la niñez y de la juventud social.
  • Además de los niños, se acostumbraba estirar las plantas para ayudarles a crecer más rápido, en especial a los magueyes y nopales, además de algunos árboles frutales y maderables.
  • Un rito habitual de este mes azteca, era llamado Tlazcaltiliztli (“acción de vivificar”), que consistía en ofrecer sangre extraída de las orejas al fuego, al sol y a la tierra, como aportación humana para el rejuvenecimiento del mundo y la naturaleza.
  • Al décimo día de la veintena, se realizaba la fiesta denominada Huauhquiltamalcualiztli (“manducación de tamales hechos con bledos”). Se elaboraba una efigie del Señor Xiuhtecuhtli, revestido con un haz de leña con sus atributos y una máscara de jade y turquesas. La efigie se ponía frente a un atrio en el cual se encendía a media noche un fuego nuevo, donde se le hacían ofrendas de tamales.
  • Al vigésimo día se hacia una nueva efigie adornada con atributos del Señor del Fuego, denominado esta vez Milintoc (“Ondulante”). A partir de ese momento, los niños varones ofrecían presas pequeñas que habían cazado y las daban a los sacerdotes del fuego a cambio de tamales y tortillas con diversas formas.
  • En esta veintena se regalaban juguetes a los niños habilidosos, mismos que se colgaban en arbolitos enguirnaldados plantados en los patios de los templos. Los niños bailaban y cantaban en torno de los arbolitos, en espera del reparto de los juguetes, con el cual concluía regocijada y ruidosamente la fiesta.
  • Izcalli también significa la “Casa Blanca” y el patrono de su fiesta es el Señor celeste Xiuhtecuhtli (Ometecuhtli) y todo parece indicar que se celebraba por el retorno franco del Sol después del Solsticio de Invierno que inaugura las heladas que copan de blancura los techos de las casas, templos y montañas.
  • En el día de la Ceremonia, los Señores dignatarios ejecutaban una danza solemne. Todos estaban vestidos de azul y llevaban adornos del mismo color, blandían el sable de madera de las tejedoras (tzotzopaztli). El Heui Tlahtoani tenía la frente ceñida con la diadema real (xiuhuitzolli)
  • Entre los mexicah y los mayas era habitual que este mes se ocupara para renovar todos los braseros de los templos y de los hogares.

Locaciones ancestrales:

  • Templo Mayor de Tenochtitlan

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

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