Mes mexicano QUECHOLLI

Quecholli es la 14va. Veintena del Calendario sagrado de Tenochtitlan (Cempohualilhuitl)
  • Traducción propuesta: ”Ave preciosa” o “Fiesta de la Cacería”
  • Simbolismo: “Inicia la migración de las aves. Se toma de los animales su piel y carne para resistir el invierno”
  • Dedicado a: Mixcoatl (Camaxtli) & Yoztlamiyahual (Chimalma)
  • Estación de la festividad: “Tonalco” (estación de secas)
  • Evento astronómico: Apogeo del Otoño
  • Duración de la veintena: del 12 de noviembre al 1 de diciembre
  • Día de Celebración: en el día final de la veintena (1 diciembre)

Equivalentes del nombre del mes:

“Xul” (maya), “Antzhoni” (otomí), “Quechuli”(metztitlan), “In thechaqui” (matlatzinca), “Caheri Uapanscuaro” (tarasco).

Contexto:

Esta fiesta tiene su nombre gracias al pájaro Quecholli “el ave roja de cuello de hule” o flamingo que tiene una gran hermosura y postura de gala, también tiene por nombre Tlauhquecholli. Estas aves y otras parvadas suelen llegar a tierras mexicanas desde el norte de este continente. Es el tiempo de las migraciones de aves en general, que dejan sus lugares debido a la presencia de los inicios del invierno extremo para habitar en un lugar más adecuado para su existencia. Todas esas aves llegaban a territorio mexicano llenando todos los lagos del país, eran grandes espectáculos ver y escuchar todos los cantos de dichos animales los cuales las gentes de este territorio interpretaban como la celebración de la buena llegada al nuevo hogar y la celebración del reencuentro, durante esta veintena es oportunidad para el apareamiento que dará resultados hasta el comienzo de la primavera cuando retornarán de nuevo al norte del continente. Por estos motivos esta veintena es llamada “el de los enamorados”, del amor, la amistad; de la fuerza en equipo; el respeto a los animales, la conciliación, la diplomacia, la unión familiar y con todos los seres vivos del planeta. Es oportunidad de mostrar a los niños estudiantes del Calmecac, el comportamiento de los animales del mundo natural, en especial de las aves.

Rito original:

  • Esta veintena dedicada a Mixcoatl (Camaxtli en Tlaxcala) como “Señor de los cazadores” y se principiaba esta fiesta en los montes donde donde se hacían grandes ofrendas a la divinidad, acompañadas de oraciones, cantos y danzas. Se invocaba a las nubes, a los aires, la tierra, el agua, los cielos, la luna, las estrellas, los árboles, las matas, los montes, las barrancas, los llanos, los lagartos, los ocelotes y las serpientes.
  • En su templo dedicado, la estatua de madera de Mixcoatl era muy alta y de madera, como la de un gigante Quinametzin, con cabellera muy larga, pintada la frente de negro, negros los ojos, una corona de plumas, piedra transparente en las narices y molledos con brazaletes, a semejanza de ligas con tres flechas atravesadas al igual que el símbolo azteca de la guerra (Yaotl). Llevaba de bajo de los brazos unos cueros de conejo, en la mano derecha una canastilla para la comida y en la izquierda el arco y las flechas. Todo su cuerpo aparecía rayado de arriba hacia abajo con líneas blancas y negras. Su aspecto era muy elegante a la vez que imponente.
  • Ochenta días antes de esta fiesta, se ponía en ayuno a un sabio sacerdote, para vestirlo y pintarlo, como si fuera el Señor de los cazadores. Al anochecer lo subían los guerreros al templo al son de bocinas y caracoles. Antes de que amaneciera se vestían los jóvenes guerreros con trajes de cazadores, llevando arcos y flechas, y formaban un escuadrón muy vistoso dentro del patio del Templo Mayor, ante el anciano representante de Mixcoatl, a una señal de tambor, y entre gritos y alaridos lanzados entorno al sacerdote disfrazado, le disparan los jóvenes muchas flechas, pero por encima de la cabeza para no herirlo. Cesaba aquella algarabía cuando se presentaban los demás sacerdotes, quienes se acercaban con reverencias al sacerdote de Mixcoatl, luego lo tomaban del brazo y se ponían en marcha hacia las tareas de la Gran Cacería, seguidos de aquel magnifico escuadrón de jóvenes.
  • Al frente del contingente de guerreros cazadores, iban el Huitztequimaqui y los Amiz, el gran Jefe de los Cazadores y los cazadores veteranos. Todos llevaban un circulo negro dibujado en la boca y delineados los parpados de negro, e iban adornados con plumas rojas en las orejas, con los cabellos atados al colodrillo con una correa de cuero, de la que pendían plumas de águila cazadora caídas sobre la espalda. Todo su cuerpo estaba pintado con patrones alusivos a la guerra.
  • Cuando la procesión armada llegaba al monte, ponían al representante de Mixcoatl en una enramada, cubierto de flores y con muchos adornos de primorosas mantas y policromadas plumas para figurar con todo ello un improvisado Templo en honor a Mixcoatl. Después de un ceremonia guerrera solicitando permiso a los valles profundos para entrar en ellos, se daba la señal para que empezara la cacería de venados, liebres, conejos, comadrejas, ardillas, culebras, ocelotes, pumas, todos caían en la redada para aprovechar sus pieles y carnes en como reserva sagrada para que las familias de Tenochtitlan soportaran el duro paso del invierno (época de sequía sin cosechas) en caso de que este se alargara. Los animales eran atados y llevados vivos de vuelta al Templo de Mixcoatl donde se les daba una muerte digna entre alabanzas y bailes rituales.
  • La carne animal obtenida era asada en grandes fogones hechos de zacate y paja que se tendía en las encrucijadas de los caminos en las afueras de Tenochtitlan. Durante ocho días los habitantes disfrutaban de este banquete, entre cantares y regocijos. Se le ofrecía al fuego y a su Señor Xiuhtecuhtli el esfuerzo y peligro de la cacería.
  • En los días finales de la Fiesta de la Cacería, se elegia a una bella doncella y se le vestía con el traje de la Señora de la Caza, Yoztlamiyahual, y a un niño con el vestido del Señor Niño de la Caza, Mixcoatl Tontli y los mancebos se vestían al igual que él (pero con colores más opacos) a manera de sirvientes suyos. Todos ellos principiaban una gran danza para cerrar la fiesta.

Locaciones ancestrales:

  • Bosques de Tacubaya y Chapultepec
  • Cerro de Zacatepec (Montaña de la hierba seca)
  • Templo Mayor de Tenochtitlan

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

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