Códice de la Peregrinación. Capitulo 7: “El oráculo numérico”

Veinte años después de la Ceremonia del Fuego Nuevo y posterior de haber estado en Tula y sus alrededores, los mexicah continúan su peregrinar, llegan a Atlitlalaquian (“Lugar donde se absorbe el agua”). Según Duran, después de haber estado en Tula “pasaron a Atlitlalaquian”, dato que concuerda con esta octava lamina, de momento la interpretación es acorde a lo que dice el Códice de la Peregrinación, pero hay que remarcar que en algunos casos los cronistas hicieron mención de todos los pueblos por donde pasaron los aztecas.

Pasando hacia el lado derecho de esta lámina, notaremos que  indica que migran hacia Tlemaco en el año 6-Casa (1121), después de haber permanecido 10 años en Atlilaquian desde el año 10-Pedernal (1112). Tlemaco es el “lugar del sahumador” o “la mano con la que se ofrece el fuego” y según Torquemada, a este lugar llegaron de la siguiente manera:

“… pasaron a otro Atlitlalacyan, en el cual estuvieron dos años… sin ocuparse en más que aguardar la respuesta del oráculo para que partiesen; y teniendo la respuesta fueronse de allí a otro, llamado Atotonilco”

Atotonilco se encuentra en la lámina siguiente, Tlemaco mencionado por los Códices Chimalpopoca y Aubin, es omitido por los demás cronistas, a pesar de que ahí permanecieran del año 7-Conejo (1122) al 11-Conejo (1126). Una muestra de ello es lo que dice Torquemada, quien además menciona al “oráculo”; aquí advertimos de nueva cuenta la fuerte influencia bíblica y por su puesto de la cultura griega que impregna las narraciones de algunos cronistas, por lo que conviene ir con cuidado y tratar de entender el trasfondo realista y científico de lo que realmente “guiaba a los aztecas” en su camino.

Respecto de la lámina 9, su lectura debe continuarse de abajo hacia arriba; como puede apreciarse marca un lapso del año 7-Conejo (1122) al 11-Conejo (1126) que es el año en que los aztecas-mexicah llegan a Atotonilco (“Lugar del agua caliente”). Según se ve, permanecen allí cinco años; sin embargo, Torquemada nos dice que estuvieron ahí un año y el Codice Aubin menciona que fueron cuatro; pero las “huellas humanas” dibujadas en esta lamina, nos señalan claramente que permanecieron hasta el año 3-Caña (1131) que fue cuando pasarían a Apazco (“Lugar del lebrillo de agua”) donde continuaron durante doce años; conviene decir que esta localidad de Apazco se localiza actualmente en el Estado de México.

El Códice Chimalpopoca menciona que en el año 12-Caña (1127) “llegó Cuauhtepetlatzin a Colhuacan; luego despachó a sus vasallos a Ocuillan y Malinalco” y que en el 1-Casa (1129), o sea dos años después, moriría dicho personaje, entronizándose Huetzi en Colhuacan. Estos datos nos sirven para ubicarnos cronológicamente y fechar con toda exactitud la historia que cuenta esta lamina. Por otro lado, por considerarlo de suma importancia, seguiremos tratando lo ocurrido con el líder Xolotl y sus descendientes, los señores gobernantes de Texcoco, sobretodo la fecha de su entronización y muerte de ellos, ya que como hemos visto en anteriores capítulos, la historia de los acolhuas es paralela a la de los aztecas y sus personajes estuvieron emparentados con éstos. Volviendo a Xolotl, Ixtlilxochitl nos dice que vivió 117 años y que murió en el año 13-Pedernal (1128), así mismo proporciona el dato de que para ese año ya un “xiuhtlalpile” que son 52 años en que los toltecas se habían destruido.

Así como después de haber gobernado Xolotl desde el año 1012 en esta tierra, por otra parte, Ixtlilxochitl nos dice que: “… así fue este el primer rey de Tetzcuco, y comenzó a gobernar desde este año de 1062…”, pero dicho año más 65 años que gobernó sería igual al año 12-Caña (1127), y tomando en cuenta la destrucción de los toltecas en el año 1-Pedernal (1064), mas 65 años correspondería al año 1-Casa (1129), ahora bien, si al año 1-Pedernal (1012) le aumentamos en total los años que Xolotl vivió (117), tendremos también como resultado el año 1-Casa (1129), que fue justo el año en que los aztecas se encontraban en Atotonilco, un año inicial de un trecenio, que como todos los años “Uno”, seria cuando ocurrieran los hechos más sobresalientes de la historia mexica, lo cual nos habla y confirma a la vez, de que más que un supuesto “oráculo de hechicería”, lo que regía las decisiones de este pueblo sabio y peregrino era el estudio y seguimiento puntual de un “oráculo numérico”, es decir, de un elevado computo matemático del tiempo y una sagrada cuenta calendárica suya.

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

Fuentes:

Códice Aubin (Codice de 1576), Red Innovacion, Mexico, 1979.

Codice Chimalpopoca o Anales de Cuauhtitlan, 2da edición Primo Feliciano, Instituto de Investigaciones Historicas, UNAM, Mexico, 1975,

Relaciones originales de Chalco Amaquemecan, Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, Fondo de Cultura Economica, Mexico 1965.

El Peregrinar de los Aztecas, Ángel Raúl López Navarro, Grupo Editorial Tomo, Mexico, 2004.

Crónica Mexicayotl, Tezozomoc, Fernando Alvarado. Instituto de Investigaciones Historicas, UNAM, México, 1975.

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