Codice de la Peregrinación. Capítulo 1: “La salida de Aztlán”

Capítulo 1: “La salida de Aztlán”

La lectura de esta primera lámina del Códice o Tira de la Peregrinación la iniciamos con lo narrado por el cronista Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin quien para escribir sus Relaciones, se valió también de la tradición oral que cita lo siguiente:

“Año 1-Pedernal, 1064. Este fue el año en que según relato de los ancianos, apenas comenzando a contar el año ocurrió que el Tetzahuitl Huitzilopochtli se le apareció al sacerdote de los aztecas allá en aquel país llamado Aztlan Nauhtlan Colhuacatepec, en donde habitaban estos antiguos mexicanos. Este lugar quedaba en una isla situada en medio de una laguna (escena izquierda de la lámina) y en el poblaban 4 clanes, aun cuando de origen hayan sido los solos aztecas sus fundadores. Cada uno de estos clanes habitaba su propio barrio; asi, el de Tlacatecco era el primero; el segundo clan, Tlacochcalco; el tercero el barrio de Capilco, y el cuarto clan en el barrio de Tolnahuac. Pero estos dos últimos clanes desaparecieron posteriormente y se perdieron sus nombres… Y aquí aparecen los caudillos de aquellas siete tribus que se aprestaron a salir cada quien cuidando de sus propias deidades, pues por todos lados se repetía que los aztecas abandonarían Aztlan. El primer linaje es el de los yopes, Yopico; el segundo el de los tlacochalcas; el tercero el de Huitznahuac, el cuarto el de los cihuatecpanecas; el quinto el de la parcialidad de los chalmecas; el sexto el de los tlacatecpanecas y el séptimo el de la parcialidad de los izquitecas”.

Estos siete grupos mencionados por Chimalpahin también los cita Tezozomoc; así mismo son referidos por Duran. Lo dicho por las diferentes fuentes corresponde probablemente al templo y a las seis casas que se aprecian en la escena izquierda, los que corresponden a las “siete tribus” y de modo simbólico es llamado “Chicomoztoc”, que se trata del lugar de la partida, de donde se sale, de donde se libera, de donde se nace; de la oquedad materna, de donde emerge el género humano. El propio Chimalpahin dice: “por su abertura fuimos saliendo”. Pero pudiera ser que los cronistas desde un punto de vista irreflexivo, interpretaron el lugar de Chicomoztoc como si se tratara de simples cuevas, ya que siempre se ha insistido en llamarlo como “lugar de las cuevas” y no en la calidad de gran ciudad como realmente aparece dibujada en el Codice; por otro lado, además entre las múltiples contradicciones que ellos mismos se hacen, encontramos que Chimalpahin la llama a la vez “la enorme CIUDAD POBLADA DE AZTLAN”. Y probablemente así lo fuera ya que dentro del dibujo de la isla se aprecia una ciudad, representada por seis casas y un templo, formando así el número siete, símbolo de la abundancia, es decir, Aztlan se trataba verdaderamente de una gran ciudad y no solo de una simple isla. Más aun, en el dibujo de Aztlan aparece en el centro de dicha ciudad, lo que es probablemente un fastuoso templo dedicado a Quetzalcoatl, ya que sobre él se encuentra el glifo de una caña; además, junto al templo aparece también una sacerdotisa de nombre Chimalma (Mano escudo) y hacemos notar que según el Codice Chimalpopoca, entre otras fuentes, Chimalma también fue el nombre de la madre del sabio tolteca Ce Acatl Topiltzin, el ultimo encarnador humano del cargo de Quetzalcoatl; asimismo, otra mujer también llamada Chimalma cuidaría del niño nacido en el año Ce Tecpatl (1064), a quien se le llamaría Huitizilopochtli y que además coincide con el año en que terminaba el periodo tolteca (hegemonía de Tollan Xicotitlan).

Finalmente se sabe en base a los textos de Chimalpahim, que para cuando los aztecas comenzaron su salida de Aztlan, ya habían pasado 182 años en “que la gente del Topiltzin Acxitl Quetzalcoatl se había marchado de Tollan y dejaron dicho (el pueblo) que algún día regresarían”, por tanto, usando la Cuenta Calendárica anahuaca, nos resulta el año 2-Caña (883 d.C.) que corresponde a un año de la Ceremonia del Fuego Nuevo; la forma de comprobar lo dicho es que sumando 182 años al año 883, nos da una fecha próxima al año 1-Pedernal (1064) que es cuando se iniciaría el peregrinar de los aztecas. Y si al año 2-Caña (883) le aumentamos 12, tendremos como resultado el año 1-Caña (895 d.C.), que es el año en que según el Codice Chimalpopoca, Ce Acatl Topiltzin abandona Tula para ir en busca del mitico sitio llamado Tlilan Tlapallan. El propio Chimalpahin cita:

“Hacia 1064 años que había ocurrido el nacimiento de Nuestro Señor Jesuschristo para cuando los aztecas, finalmente, se pusieron en marcha con aquellos que les seguían…”

Según se ve en esta Primera Lamina del Códice de la Peregrinación, para salir de la isla de Aztlan, los aztecas usaron “acalis” (canoas o casas de agua), y cruzando el gran lago llegaron hasta la otra orilla sin “hacer tardanza”, como según registra de nueva cuenta Chimalpahin:

“… llegaron a Teocolhuacan, pero como este lugar caia por el mismo rumbo de Aztlán no hicieron tardanza y estuvieron allí en el mismo año de su salida, 1-Pedernal. Esta era razón también de que se soliera llamar aztecas igualmente a los teocolhuacas”.

Por otro lado, el mismo cronista nos dice que para cuando partieron de Aztlán, “ya tenian los aztecas 1004 años de estar habitando en la ciudad isla”, con  lo cual nos lleva en cálculos, cerca del año inicial 2-Caña (51 d.C.) que una vez más, correspondería a la gran Celebración del encendido del Fuego Nuevo, encontrándose la fecha del poblamiento de Aztlán, coincidente con acontecimientos de capital importancia y ahí permanecieron por poco más de mil años hasta que según cuenta la leyenda un fabuloso pájaro se les apareció sobre el árbol sagrado de la ciudad durante muchos días, en los cuales cantando repetía un chillido, que los aztecas quisieron persuadir a que decía “tihui”, que quiere decir “ya vámonos”, a lo cual, uno de los más sabios del linaje azteca llamado Huitziton reparo en que era un mensaje o llamamiento divino para abandonar la ciudad, antes de que algo grave sucediese, según describe el Códice  Sigüenza.

Finalmente, en la segunda parte de la lámina podemos ver a Huitzilopochtli en Culhuacan, dentro de una cueva, dentro de en un sitial de juncos y con vírgulas de palabras, lo cual indica que dentro de un marco solemne en aquella oquedad natural, este Señor celeste dirigió un discurso a su pueblo que recién emprendía la peregrinación y cuyo mensaje fue difundido por todo aquel lugar.

Una vez asentados, estos datos y la lectura de la primera lamina de esta antigua tira de dibujos en clave, que describen la historia de la peregrinación de los aztecas, desde su salida de Aztlan hasta la llegada de la región de los lagos donde fundarían México-Tenochtitlan, cabe lanzar dos preguntas al aire para que sean recogidas por las mentes agudas:

¿Es Aztlan en verdad, un lugar lejano y perdido en la geografía de México?, o por el contrario, ¿Aztlan es el nombre antiguo y original de la Región de los grandes lagos del centro Anahuac, el mismo lugar donde más tarde nacería México-Tenochtitlan?, y por otro lado:

... ¿fueron los aztecas un pueblo chichimeca semi-salvaje y nómada venido de las tierras septentrionales del norte como aseguran las despectivas versiones coloniales?, o por el contrario, ¿son los aztecas el verdadero linaje continuador del pueblo tolteca, que luego de la gran tribulación y destrucción de su ciudad Tula, se vieron forzados a vagar en busca de refugio, esperando el momento indicado para regresar a su región original, mientras recorrían el Anahuac como misioneros, difundiendo el sagrado conocimiento de la gran Tollan?… que cada quien se responda a sí mismo, pero que nadie intente seguir ignorando estas muy seguras posibilidades. La verdad siempre se abre camino.

***

“A la gloria de esa antigua sociedad de grandes poetas, matemáticos, filósofos y guerreros que añoraban una vida entre Flores y Cantos y una muerte al filo de la obsidiana”

Fuentes:

Códice Aubin (Codice de 1576), Red Innovacion, Mexico, 1979.

Codice Chimalpopoca o Anales de Cuauhtitlan, 2da edición Primo Feliciano, Instituto de Investigaciones Historicas, UNAM, Mexico, 1975,

Relaciones originales de Chalco Amaquemecan, Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, Fondo de Cultura Economica, Mexico 1965.

El Peregrinar de los Aztecas, Ángel Raúl López Navarro, Grupo Editorial Tomo, Mexico, 2004.

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